
La ciudad de Puerto Padre vibra de orgullo con su Don Quijote de La Mancha, que en una de las puntas de la Avenida de la Libertad le da la bienvenida y el adiós al visitante o al transeúnte de la Villa Azul, que pasa de largo mirando la triste figura del caballero andante o se detiene un momento para mirarlo hacia su altura.
Es una bella y emblemática réplica del célebre personaje del inmortal escritor español Miguel de Cervantes y Saavedra, en su novela cumbre de la literatura de habla hispana, tan leída como La Biblia.

