Otro amigo se
despide de la vida en plenitud de facultades, aun con sus 73 años y deja otro
vacío en el alma. Elio Ramón Arias Mariño, una cátedra del Español y la Lingüística
dijo adiós demasiado rápido, pues en unos dos meses un cáncer de estómago acabó
con su valiosa existencia.
A Elio me unía una amistad sólida, bonita, desde que nos conocimos en 1974 cuando yo debutaba como profesor de Secundaria básica, con un claustro que no sobrepasaba los 20 años, cuando él ya andaba por los 34, y era un docente consolidado, sabio.
A Elio me unía una amistad sólida, bonita, desde que nos conocimos en 1974 cuando yo debutaba como profesor de Secundaria básica, con un claustro que no sobrepasaba los 20 años, cuando él ya andaba por los 34, y era un docente consolidado, sabio.


