La Monedita del alma es un orgullo no solo para la provincia de Las Tunas, sino para toda la nación.
Y es así porque no hay en este país un proyecto como este, que de la mano de Juan Manuel Herrera ha llevado en cinco años a lo más alto de la música campesina, de la décima, la estrofa nacional, de la defensa de la cultura cubana a través de niños que iniciaron con apenas cinco años y hoy no sobrepasan los 10.
Es impresionante que los niños de La Monedita del alma sean capaces de expresarse con más de diez tipos de tonadas, y su afinación y clara melodía en las décimas que escribe su profesor Juan Manuel, son un canto a la vida, a los campos de este país largo y verde, que se enaltece al ver a tan pequeños cantores defendiendo sus raíces.
Y es así porque no hay en este país un proyecto como este, que de la mano de Juan Manuel Herrera ha llevado en cinco años a lo más alto de la música campesina, de la décima, la estrofa nacional, de la defensa de la cultura cubana a través de niños que iniciaron con apenas cinco años y hoy no sobrepasan los 10.
Es impresionante que los niños de La Monedita del alma sean capaces de expresarse con más de diez tipos de tonadas, y su afinación y clara melodía en las décimas que escribe su profesor Juan Manuel, son un canto a la vida, a los campos de este país largo y verde, que se enaltece al ver a tan pequeños cantores defendiendo sus raíces.


