Siempre que escribo de Ubiquel Arévalo Morales no puedo evitar las lágrimas.
Y como hoy es 6 de septiembre, y mi amigo cumple 57 años tengo que escribir de él. Y digo cumple porque para mí es mentira que murió hace ya 24 años.
Ubiquel era periodista, como yo. Desde que nos conocimos surgió entre nosotros una hermandad de leyenda que solo quebró con su muerte, físicamente, claro, porque espiritualmente siempre anda conmigo.
Murió un día (26 de mayo de 1989) cuando viajaba a cumplir con su deber: editar un reportaje para la televisión (el medio para el que trabajaba) que la había quitado el sueño.






