Acabo de
regresar de La Habana con mi esposa María y mi hijo menor José Alberto, quien
ha pasado su cumpleaños 24 de vacaciones en la capital del país, ayer 26 de
julio.
Estuvimos hospedados en la casa de Yudennis y Osmel, dos gentes maravillosas, que son como familia, o para ser preciso, más que familia.
Estuvimos hospedados en la casa de Yudennis y Osmel, dos gentes maravillosas, que son como familia, o para ser preciso, más que familia.


