A Mandy
Fernández Salazar lo conocí cuando era un niño y corría de un lado para otro
por los pasillos de Radio Victoria, detrás de su madre, Marthica.
Siempre fue un niño vivaz e inteligente, y no pocos le vaticinaron su vida en la radio, porque no solo se dedicaba a andar detrás de su progenitora, sino que se metía en los estudios y se quedaba tranquilo mirando todo el proceso productivo de la radio, aunque quizás comprendiera poco, pero sin dudas comprendía.
Siempre fue un niño vivaz e inteligente, y no pocos le vaticinaron su vida en la radio, porque no solo se dedicaba a andar detrás de su progenitora, sino que se metía en los estudios y se quedaba tranquilo mirando todo el proceso productivo de la radio, aunque quizás comprendiera poco, pero sin dudas comprendía.






