Rosa
María Ramírez es una suerte de periodista radial que cautiva con sus
historias de vida, o con sus opiniones, o con sus informaciones sobre
hechos importantes de su natal Puerto Padre, donde nació un día
cualquiera sabiendo que iba a ser periodista, porque según sus propias
palabras desde que estaba en el vientre de su mamá tenía esa convicción,
quizás porque su progenitora se lo alimentó por el cordón umbilical,
porque ella siempre quiso tener a un profesional de la palabra en su
familia, y si fuese una de sus hijas, pues mejor.
Todo
comenzó cuando dio su primer grito a la aurora, y su madre la miró con
cariño pensando en cómo aquella personita cumpliría sus sueños de llegar
a comunicar por la radio, o por el periódico o por la televisión, y fue
tanto el amor que trasmitió cuando puso su mejilla en la carita de la
recién nacida, que aun hoy, a la distancia de muchos años, Rosa María
percibe aquel gesto de ternura, y quizás, el compromiso mutuo de llegar
al Periodismo.


