domingo, 12 de agosto de 2012


El mundo ¿celebra? hoy el Día Internacional de la Juventud con la generación de jóvenes más grande en la historia de la humanidad, pero con realidades amargas que comprometen el presente y el futuro de quienes debían ser la alegría y no la tristeza.

Según el periódico cubano Juventud Rebelde, las cifras son alarmantes: el 39 por ciento de los jóvenes vive en la pobreza, 10 millones se encuentran desempleados, más de 30 millones trabajan en la informalidad, el poder adquisitivo es mucho menor que el de los adultos por igual trabajo, se incrementa el consumo de drogas a más tempranas edades, las complicaciones del embarazo, parto y puerperio continúan siendo la principal causa de muerte entre las mujeres jóvenes.

Cuando leo esas cifras siento dolor y alegría. Dolor por quienes no tienen derecho a una vida mejor, y alegría porque ninguno de esos jóvenes es cubano.

En mi país, tan atacado y bloqueado por la potencia más poderosa de la historia –léase Estados Unidos-, el panorama de la juventud es muy diferente. Es cierto que existen carencias y dificultades que atentan contra muchas de las actividades propias de la juventud, pero sin dudas los logros son mucho mayores que los problemas.

Los jóvenes de mi país cuentan con plenos derechos para su desarrollo: acceso a la educación gratuita y de calidad, inmunización ampliada y atención básica de salud, participación y toma de decisiones, acceso al empleo, libertad de expresión, protección, no violencia y educación en una cultura de paz y alimentación y nutrición adecuada. ¿Se puede aspirar a más?

Yo creo que sí, a perfeccionar la obra común en beneficio común, y por eso es que la juventud cubana de hoy está inmersa en el perfeccionamiento de nuestra sociedad, esa tan vilipendiada por los enemigos de la Revolución, que aun con defectos, ha reivindicado los derechos de la juventud, que prácticamente no existían antes del primero de enero de 1959.

Tengo una amiga colombiana que hace tres años se graduó en Comunicación Social, y todavía no ha podido trabajar en lo que estudió, porque sencillamente no encuentra un puesto adecuado para su profesión. En mi país eso no es así, y aun en medio de los ajustes laborales que responden al nuevo modelo económico, el Estado le garantiza a los jóvenes graduados universitarios su ubicación laboral mediante el servicio social durante tres años, y cumplido ese tiempo, su permanencia en el centro laboral dependerá de sus resultados y de su decisión personal de continuar en esa entidad.

En Cuba es cierto que hay muchachas que se dedican a la prostitución, pero por cada una de ellas hay miles que estudian honradamente en preuniversitarios y universidades, y no son discriminadas por su sexo o edad en ninguna institución estatal, y muchas de ellas, de acuerdo con su capacidad y responsabilidades, ganan mucho más que algunos hombres de su misma profesión, por las que se deciden a vender su cuerpo no responde a necesidades económicas como esgrimen algunos.

Ningún joven de mi país tiene que pagar sus estudios en ningún nivel, no tienen que desembolsar un centavo por los servicios de salud, son libres de expresar su pensamiento, muchos ejercen cargos de dirección en los más diversos sectores y se desarrollan en una cultura de no a la violencia y a las drogas.

Esta fecha fue instaurada como Día Internacional de la Juventud por decisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1999, cumpliendo la recomendación de la Conferencia Mundial de Ministros de Asuntos de la Juventud, realizada un año antes y se hace con el objetivo de llamar a los gobiernos a analizar las problemáticas juveniles; sin embargo, en la inmensa mayoría de los países queda en solo una efeméride.

Ojalá que Cuba, con sus virtudes y defectos, fuera un ejemplo para mejorar la vida de los millones de jóvenes que cada día ven esfumarse sus sueños. Ojalá.

sábado, 11 de agosto de 2012


El día que asesinaron al Che Guevara, en La Higuera, Bolivia, yo tenía 11 años de edad, y aunque prácticamente era un niño, sabía muy bien quién era aquel hombre que acababa de caer por la libertad de otros pueblos, porque durante toda la enseñanza primaria, el Che era un paradigma, mucho antes de morir, y cuando ayudaba decisivamente a construir la nueva sociedad cubana.

Recuerdo muy claramente el momento en que dieron la noticia por los medios de comunicación, y la profunda tristeza que sentí cuando vi algunas fotos del Che en un periódico cubano, creo que el Juventud Rebelde, porque sabía a ciencia cierta que un gran hombre acababa de morir.

Con mi poca edad, sé muy bien que viví la incertidumbre que vivió todo el pueblo de Cuba, y recuerdo claramente cómo su Diario en Bolivia se entregaba por parte del Gobierno cubano, y la inolvidable noche en que Fidel Castro, reunido en la Plaza de la Revolución, de La Habana, con más de un millón de cubanos, presidía aquella velada solemne, en la que leyó la carta de despedida del Che, que dejó sin aliento a millones de personas a lo largo y ancho de Cuba.

Aquella carta, convertida en el testamento político del llamado Guerrillero Heroico, la aprendimos de memoria muchos niños de entonces, sobre todo, por la sabiduría con que fue escrita, con aquella prosa clara, las ideas contundentes, y el profundo humanismo que encerraban frases como "...otras tierras del Mundo reclaman el concurso de mis modestos esfuerzos"... o "...nada legal me ata a Cuba, solo lazos de otras clases que no se pueden romper como los nombramientos"...

Después, el Che se convirtió en la figura emblemática de todos los cubanos, latinoamericanos y las personas de bien de todo el Mundo, y nosotros, los pioneros (estudiantes) de entonces, repetíamos aquel lema que erizaba la piel: "pioneros por el comunismo, ¡Seremos como el Che!

Para mí en particular, el Che se convirtió no solo en un ídolo, sino en el hombre de leyenda que siempre fue, y comencé a estudiar su vida y su obra, pero sobre todo, el ser humano que se mostraba tras aquel nombre que lo inmortalizó, y buscaba constantemente cada anécdota, cada testimonio que me dibujara su gran estatura.

Ya de periodista, en 1987, recuerdo que me sentí muy regocijado cuando el entonces director del periódico 26, órgano en el que laboraba como reportero, me dio la tarea de hacer una serie de trabajos con motivo del aniversario 20 de su caída en combate, y disfruté tanto aquella misión, que crecí como profesional, y sobre todo, como ser humano.

Hoy, con el paso de los años, con los destinos de mi país y del Mundo, el Che ha ido creciendo dentro de mí como el ser al que más he admirado, como mi ejemplo personal del que parte la enseñanza mayor para tratar cada día de ser mejor persona y mejor revolucionario, que como él mismo decía en la guerrilla boliviana, es el escalón más alto de la especie humana.

Cuenta el escritor argentino Eduardo Berti que un hombre está gravemente enfermo y pide que le traigan a la cama un diccionario. Lo recorre con la ayuda de un nieto que lo sostiene y lee en voz alta cada palabra de infrecuente empleo. Como se siente morir, no desea dejar el mundo sin haber pronunciado previamente todas las palabras disponibles en su lengua natal.

El relato tiene una enseñanza notable, porque la mitad de las siete mil lenguas que se hablan en el planeta Tierra desaparecerán en este siglo.

Hoy cada dos semanas desaparece un idioma tras morir las últimas personas que lo hablan. Cada dos semanas se extingue un mundo. Si no respiras, no hay aire. Si no caminas, no hay tierra, si no hablas, no hay mundo, alertan los indios navajos, según un artículo publicado en Internet por el medio digital Gara, de España.

De las llamadas lenguas de arriba o dominantes, solo Europa no tiene idiomas en peligro de extinción. De las lenguas de abajo, sólo Bolivia, con sus 37 lenguas y ocho familias lingüísticas, posee el doble de diversidad que toda Europa. De las 154 diferentes lenguas indígenas existentes en Brasil, 36 están amenazadas de extinción inmediata.

No sobran las palabras. El mundo es grande para ellas y es preciso defenderlas.

viernes, 10 de agosto de 2012


Ocurrió en un centro turístico del oriente de Cuba.

Una adolescente de poco más de 16 años, romanceaba en la piscina con un hombre de unos 60, al parecer europeo, lo que suscitó la afirmación de una mujer convertida en espectadora: “eso es culpa de este sistema”.

Y tuve que salirle al paso.

Es muy simplista culpar a nuestro sistema social de la insuficiente educación e inmoralidad de determinadas familias, cuando miles, decenas de miles, cientos de miles de ejemplos demuestran la falsedad de esta afirmación.

Al margen de que es en el capitalismo en el que más arraigada y diseminada está la prostitución, en cualquier sistema esto depende en buena medida de la educación y formación que han recibido las personas en sus senos familiares.

Es difícil que alguna muchacha con una educación esmerada caiga en esta deshonra, que marcará para siempre a sus practicantes, porque como aseguraba el Héroe Nacional de Cuba José Martí, "la pobreza pasa, lo que no pasa es la deshonra que con el pretexto de la pobreza echan algunos sobre sí".

Y esta práctica no depende totalmente de los problemas económicos como también aseguran algunos, lo que se demuestra a diario en todos los sectores de nuestra sociedad. Depende, eso sí, de una aberración en la formación de sus practicantes, en una pérdida o carencia de valores éticos y morales, en la ambición personal de pasar algunos ratos sobre un auto o en algún lugar turístico y a cambio de unos pocos billetes.

Durante todos estos años de auge del turismo en Cuba se cuentan por miles las jóvenes que han cursado y cursan sus estudios universitarios con una modesta suma de dinero cubano en sus mochilas, con uno o dos pantalones, modestos zapatos y viajando los fines de semana para recorrer las largas distancias que las separan de sus casas.

Incluso, he sido testigo de la actitud de muchachas que no han aceptado por nada del mundo un aventón en un vehículo de turismo cuyos ocupantes les han parado con buenas intenciones para llevarlas, porque saben a lo que se exponen desde el punto de vista moral al montarse en uno de esos vehículos, muchas veces con gentes inescrupulosas.

También se cuentan por miles las jóvenes profesionales, técnicas, y obreras calificadas que día a día se enfrentan con entereza a la escasez, y llevan adelante el desarrollo del país en los diferentes sectores, convencidas de que cada tiempo futuro será siempre mejor.

Por suerte, quienes culpan al sistema por estas actitudes deben saber que están errados en su concepto. Por cada jinetera (prostituta) hay miles de muchachas honradas en Cuba. ¡Por suerte!

jueves, 9 de agosto de 2012


Hace tiempo que estoy tentado a escribir sobre la cubana Yoani Sánchez, de quien se dice es una filóloga de profesión -que no es lo mismo que periodista- alrededor de la cual se ha tejido toda una gran orquestación que en el fondo no es más que otra justificación para atacar a Cuba.

Lo que pasa es que es tan burdo todo el andamiaje que sustenta a un caso poco singular y sí demasiado común, que sencillamente lastima tanta falta de ética, de sentido de la razón, de falta de respeto a la inteligencia de los demás, que es lo más importante.

A Yoani la presentan como la mejor blogger del Mundo, y sus "artículos" reciben miles de comentarios, y su blog Generación Y, recibe ¡ocho o nueve millones de visitas por semana! ¿Se ha pensado bien lo que significa un millón? Creo que su blog se equipara o hasta puede superar en usuarios a CNN, El País, El Mundo, Clarín, BBC Mundo, por solo citar a algunos de los medios digitales con mayor ranking en el planeta.

No obstante, las cifras son frías, pero ¿no será una falta de respeto a las personas que brillantemente se mueven en el espacio de las páginas personales, el catalogarla como la blogger mayor? ¿En qué se fundamenta esa afirmación?

Yo, como periodista estudio la comunidad de los blogger en el Mundo, y conozco muchísimos casos de personas -periodistas o no- que tienen páginas llenas de excelentes contenidos, escritos con seriedad, con tino, con deseos de dialogar, cuales verdaderos objetivos de las llamadas bitácoras.

Desde la propia presentación de su blog, Yoani se descubre: confiesa que "su blog está dedicado a gente nacida en Cuba en los años 70 y 80, cuyo nombre contenga una Y (lo siento por quienes lleven nombres tradicionales cubanos y no inventados –los de la Y-, este blog no es para ellos, es para pijos que se llaman Yadier o Yosvany) y que hayan estado marcados por las escuelas de campo, los muñequitos rusos, las salidas ‘ilegales’ y la frustración".

¿Por qué generaliza? ¿Por qué todas las personas de su edad también tienen que estar marcadas como ella? Desde el comienzo, no da lugar al dialogo, solo ella tiene la verdad, y descubre la verdadera intención de su espacio.

¿Será que su infancia estuvo marcada por la muerte debido a la falta de alimentación? ¿Y a qué se debe su frustración, y por qué tiene que ser la de los demás? El atacar a los muñequitos rusos ¿no puede ser un ataque simulado a Cuba por su vínculo con la desaparecida Unión Soviética?

Los otros, los que forman parte de la orquestación, la presentan como una pobre cubana, desamparada y acosada por el Gobierno, que no tiene dinero ni para pagar el cibercafé, pero en las fotos aparece muy bien vestida, al estilo occidental, se ve bien alimentada. ¿Y de dónde sacará el dinero para vivir, incluso mejor que muchos otros de su propia generación?

Según la agencia española EFE, en una ocasión Sánchez denunció en la Sociedad Interamericana de Prensa que a veces su blog está bloqueado en lugares públicos, como hoteles, cafés y universidades, y que el "régimen ha creado unas brigadas de respuesta cibernética, que se dedican a boicotear sistemáticamente y a difamar a personas como ella".

¿Será posible? ¿Qué puede representar una persona como ella para la seguridad nacional de Cuba? ¿Alguien con sentido común puede creerse que el Gobierno cubano pueda perder el preciado tiempo en andar detrás de las notas que escribe siempre en contra de la Revolución porque en Cuba no hay nada que valga para ella?

Quien analice los comentarios hechos a las notas de Generación Y, se dará cuenta de que en más del 90 por ciento son insultos, acusaciones, difamaciones y ofensas contra el Gobierno cubano, que nada tienen que ver con la nota que supuestamente los debería motivar. Y eso habla por sí solo del contenido y las intenciones de ese blog.

En el segundo Foro de la Sociedad Interamericana de Prensa, Yoani se permitió participar como ejemplo de represión y como experta sobre periodismo digital, y es a los ojos del Mundo, la única cubana con libertades para utilizar el servicio de Internet sin interrupciones.

Otra vez pregunto: ¡¿será posible?!

Desde mi orilla

Este es mi espacio personal para el diálogo con personas de buena voluntad de todo el mundo. No soy dueño de la verdad, sino defensor de ella. Vivo en un país libre y siento orgullo de ser cubano.

Archivo del blog

Con la tecnología de Blogger.

Followers

Vistas de página en total

Ads 468x60px

Featured Posts

Entradas populares