
Góngora, así de simple, ha
muerto, en un día triste, en una tarde medio fría y más triste todavía. Se ha
despedido de la vida después de luchar por más de un año contra un cáncer que se
ensañó con él, que nunca se había enfermado y a quien todos celebrábamos por su
salud de hierro porque no le daba ni gripe.
Aun cuando era una muerte
esperada porque estaba muy enfermo,...