
La tarde estaba alegre por la propia alegría de Caracas, de mi Canal, cuando la noticia me ha llegado como una bofetada en pleno rostro: murió Nelson Marrero, mi gremio le dijo adiós, y la noticia me invadió hasta lo más profundo, quizás mucho más de lo que uno piensa cuando de por vida comparte la profesión y los días con un colega.
Nelson fue uno de mis primeros guías...