
Cuito Cuanavale, sur de Angola.
La tierra roja huele a muerte y a metralla, a destrucción. Las tropas
cubanas y angolanas conforman una resistencia imbatible ante los
agresores sudafricanos. En el grupo de cubanos, Idael Andrés Martínez,
un adolescente de solo 17 años. Es el 23 de marzo de 1988.
“Yo
sabía que estaba vivo porque me sentía yo solo en la trinchera, porque...