sábado, 18 de julio de 2015

La fallecida, sentada como presidiendo la ceremonia.
(Fotos Ahmed Velázquez(.
En el norte de Ghana los funerales son diferentes a lo que se celebran en el sur de ese país del África Subsahariana. La población es mayoritariamente musulmana y las creencias y tradiciones son distintas.

Las ceremonias son brevísimas y los fallecidos no se velan en ataúdes. Cuando alguien muerem durante la noche se hacen disparos como un tipo de arcabuz que suena como un cañón. En la mañana, se construye un pedestal de unos tres metros de alto, en el cual se coloca al fallecido sentado, rodeado de objetos propios de los nativos. A su alrededor se baila, pero con sonidos de marimbas y tambores; los que llegan a rendirle tributo al que se va, le tiran monedas alrededor de la base del pedestal.

Luego de unas pocas horas, a la hora de llevarse al fallecido, los nativos comienzan a romper tinajas y otras vasijas de barro que tiran con fuerza contra el suelo, se llevan al muerto a un lugar al que solo puede ir la familia y se sepulta en tierra pelada, sin ataúd.

Esta imagen fue tomada con teleobjetivo porque nadie podía
acercarse en ese momento.
Después el Rey del lugar recibe a las personalidades que él considere, entre los que siempre están los médicos cubanos, y brinda con *pitó, que se sirve en un pozuelo hecho con la mitad de una calabaza. Entonces los invitados cooperan con la familia del fallecido dándole algún dinero.

Y aquí llega el gran dilema del grupo de periodistas que andábamos por esas tierras rojas que agreden y cautivan, porque el tomar pitó no nos hacía ninguna gracia.

Santana, a mi lado me dice bajito que él no se va a tomar eso, pero si los ghaneses se dan cuenta lo toman como un desaire imperdonable para ellos. Y hay cervezas en la mesa, pero primero hay que tomarse el pitó. «Ve barajándolo poco a poco -le digo como el que no quiere las cosas-, pero mira a ver que no se den cuenta». José Luis ya ha tomado parte de su cuota y hace muecas que trata de disimular; Ahmed, parece muy interesado en la conversación con el jefe de la región.

Finalmente me decido a darme un trago. Cierro los ojos y allá va eso. Y para mi sorpresa no es  tan malo, solo sabe a rayos. Como si fuera medicina, me digo mentalmente y comienzo a vaciar el pozuelo, pero cuando el líquido va llegando al fondo una nata blanca me frena en seco y mi estómago se revuelve.

A los demás les pasa lo mismo. Increíblemente Yánez y Carlos, los dos médicos cubanos que laboraban en el distrito de Lawra, de la Región Norte, se toman aquello como la cosa más rica del mundo y piden más. Después del mal rato, la cerveza Star quita el gusto de la bebida tradicional.

*Pitó: Bebida tradicional del norte de Ghana, hecha con maíz fermentado a sol y sereno, durante varios días en el que las moscas y otros insectos son protagonistas del proceso.

Lea más: África en la memoria: La alegría de morir



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