
Restos de la antigua Keta.
Boyal Emmanuel despierta
de la madrugada y comienza a preparar sus redes para salir en busca del
sustento diario. Se detiene en la puerta de su pequeña casa y mira hacia el
mar, del que sale un ronquido que él conoce muy bien. “Habrá tormenta”, se dice
al tiempo que sigue preparando sus artes, pero no se sustrae a la tentación de
mirar una y...