
Siempre
supe que Carlos M. Álvarez era un joven resentido con la Revolución (y no un
contrarrevolucionario porque no llega a ese estatus), porque desde que comenzó
a escribir siempre sus textos tenían el tufo de los sietemesinos, que todo lo
que hacen es atacar al país que le dio vida y formación en todos los sentidos.
Sus textos no eran polémicos por su agresividad,...